"...es mayor el tiempo que debo agradar a los de abajo que a los de aquí. Allí reposaré para siempre. Tú, si te parece bien, desdeña los honores de los dioses." Antígona, Sófocles.



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martes, 6 de septiembre de 2011

CONFERENCIAS EN PREPARACIÓN DEL ENM DE BARILOCHE

INFORMACIÓN PROHIBIDA- INFORMACIÓN PRO-VIDA
por Gustavo López
Director de Credos de la Provincia de Neuquén
Movimiento por la Vida de Neuquén.

1986 - Argentina - 2011  AUTOCONVOCADAS ¿POR QUÉ?
por María Magdalena D'Angelo
CIDEPROF (*) San Rafael

(*)CENTRO DE INVESTIGACION DE LA PROBLEMÁTICA FAMILIAR


 
 
DOMINGO 11-09-2011

17 a 19 hs.

Salón de Usos Múltiples de Dina Huapi


Entrada libre

viernes, 2 de septiembre de 2011

JUSTIFICACIÓN ELÍPTICA DEL ABORTO A TRAVÉS DE LA DISTORSIÓN DE LAS PALABRAS

por Juan Carlos Monedero (h)


En otras ocasiones hemos hablado de la importancia de las palabras y del escamoteo de la verdad que tiene lugar cuando éstas son manipuladas, impidiendo a los oyentes arribar al conocimiento de ciertas cosas. Ilustremos esto con algún ejemplo.

A principios del año 2009 tuvo lugar en Brasil el aborto provocado de una niña que llevaba un doble embarazo –producto de una violación–, caso que cobró bastante notoriedad. La Conferencia Episcopal brasileña hizo público, una vez conocida la realización del crimen, que la pertinente excomunión era automática e inmediata. Acto seguido, desde Roma, el Arzobispo Rino Fisichella –entonces Presidente de la Pontificia Academia para la vida– dió a conocer mediante L´Obsservatore Romano un artículo que desautorizaba al clero brasileño. Este artículo expresaba determinada opinión que nos servirá de trampolín para entender ciertas consideraciones semánticas y terminológicas. A fin de preservar la identidad de la niña, se usó el seudónimo de Carmen. Leamos algunos de sus fragmentos (Cfr. Del lado de la niña brasileña. http://www.revistacriterio.com.ar/sociedad/del-lado-de-la-nina-brasilena/):

 “Carmen debía ser, en primer lugar, defendida, abrazada, acariciada con dulzura para que pudiera sentir que todos estábamos con ella; todos, sin distinción. Antes de pensar en la excomunión era necesario y urgente salvaguardar su vida inocente y elevarla a un nivel de humanidad del que nosotros, hombres de Iglesia, deberíamos ser expertos anunciadores y maestros. No ha sucedido así y, lamentablemente, se resiente la credibilidad de nuestra enseñanza que se presenta, a los ojos de muchos, como insensible, incomprensible y exenta de misericordia. Es verdad que Carmen llevaba en su seno otras vidas inocentes como la suya, si bien fruto de la violencia que han sido eliminadas; sin embargo, esto no basta para abrir un juicio que pese como una maza”.

Caben varias aclaraciones, elementales pero ignoradas. Para la Jerarquía brasileña “el juicio que pesa como una maza” no recae –obviamente– sobre la niña de entonces 9 años; recae sobre los asesinos del niño por nacer. No habiendo conciencia de pecado, resulta inconsistente sostener que la víctima es acusada. Vista así las cosas, no se entiende por qué sería contraria la consideración y delicadeza para con Carmen, por un lado, y la declaración de la excomunión expresada por los obispos, por otro; a menos –y ésto es lo que se sugiere– que la práctica de la misericordia se encuentre reñida con la práctica de la justicia.

Sigamos leyendo:

“En el caso de Carmen se han enfrentado la vida y la muerte. Debido a su corta edad y sus precarias condiciones de salud, corría serio peligro su vida por el embarazo. ¿Cómo actuar en estos casos? Ardua decisión para el médico y para la misma ley moral. Opciones como esta, si bien con una casuística diferente, se repiten a diario en las guardias hospitalarias y la conciencia del médico se encuentra sola consigo misma en el acto de tener que decidir qué es lo mejor. De todas maneras, nadie llega a una decisión de este tipo con ligereza; es injusto y ofensivo el sólo pensarlo”.

Es difícil no quedar desconcertado ante la lectura de estas líneas, en las que asistimos a la mixtura de cuestiones subjetivas y objetivas, no sólo enlazando indebidamente unas con las otras sino reduciendo y debilitando la cuestión de fondo: la cuestión de justicia. Digámoslo todo: nunca está permitido cometer un mal moral para conseguir un bien. El fin no justifica los medios. ¿Qué importancia tiene que la decisión de matar llegue “con desenvoltura” o sin ella? Es puramente anecdótico. Lo principal es determinar si es ético –o no– cometer el aborto, independientemente de cuánto se lo haya pensado.

Salta a la vista además que la conciencia del médico nunca se encuentra “sola consigo misma” en “el acto de deber decidir qué es lo mejor que se debe hacer”, pues lejos se haya el tema del aborto como cuestión de infundadas y conjeturadas resoluciones, sino por el contrario repleta de contundentes evidencias. El médico no “decide” qué es “lo mejor”: lo mejor es independiente de su decisión. Solo por ignorancia culpable puede desconocer un médico si el aborto es un crimen. Incluso en el caso que dudara honestamente de ello –hipótesis que admitimos a regañadientes– se encuentra obligado a no obrar hasta no resolverla, máxime si se haya en juego una vida humana.

El sólo el hecho de preguntarse Fisichella cómo actuar en estos casos, sugiere que la regla universal de que nunca es lícito cometer un aborto no es tan universal como la enseñanza de la Iglesia prescribe. Nadie se pregunta cómo juzgar moralmente respecto del robo; nadie se pregunta cómo juzgar una violación; nadie se pregunta cómo juzgar un acto de terrorismo.

Ahora bien: si este determinado caso requiere “más deliberaciones” que las ya existentes, evidentemente éstas no son suficientes. Traduzcamos: la regla general de que “todo aborto es un mal” no es regla general. Así, el aborto –artilugio de Fisichella mediante– estaría justificado en algún caso.

“Carmen vuelve a proponer uno de los casos morales más delicados; tratarlo a la ligera no le haría justicia a su frágil persona ni a cuantos están involucrados, con diferentes roles, en esta historia. De todas maneras, como cada caso singular y concreto amerita ser analizado en su peculiaridad y sin generalizaciones”.

Nuevamente se establece una falsa oposición entre misericordia y justicia: de un lado, quienes tratan a la niña con “delicadeza”. Del otro, los fríos teóricos de la moral que condenan el homicidio del nonato, engañosa disyuntiva cuyo único efecto es perturbar la objetividad del juicio que nos merece el aborto. La intención es demorar siquiera la justa condena que este acto nos merece.

Parece poco: sólo “demorar” la condena. El problema es que concediendo aquello –no “generalizando”, reconociendo que este caso hubiese debido “ser analizado en su particularidad”, etc.–, en el fondo lo que el Arzobispo Fisichella está diciendo es que los principios y juicios morales del Magisterio de la Iglesia podrían eventualmente ser inaplicables a algún caso concreto.

Ahora bien, un principio tiene carácter universal y necesario. Si deja de tener vigencia en un caso, entonces ya no sería tal. ¿Qué quedaría de un principio si se encontrara por debajo y no por encima de su aplicación?

¿Quién podría estar en contra de la delicadeza para con la pobre niña víctima de la violación? El artículo de Fisichella registra varias frases como éstas, tan lejanas a la doctrina católica como empeñadas en polemizar lo obvio.

Un análisis más profundo impone nuevas observaciones. La acentuación de los aspectos subjetivos desplaza, lenta pero claramente, la luz existente sobre el problema de fondo. El Arzobispo Fisichella contrapone esta cuestión subjetiva a la objetiva; al responder a la primera de determinada manera, busca vincular y proyectar el primer juicio hacia la segunda –como si éste se desprendiera de aquél–, cuando evidentemente se trata de dos problemas absolutamente distintos. Resultado: una falsa misericordia que termina pisoteando la justicia. Hay una voluntad de esconder una verdad detrás de otra.

Lo que se nos está diciendo es que el principio de que “todo aborto provocado es pecado” no es un principio. Por eso desconcierta leer más adelante este párrafo:

El aborto provocado siempre ha sido condenado por la Ley Moral como un acto intrínsecamente malo y esta enseñanza permanece inmutable hasta nuestros días desde los albores de la Iglesia. El Concilio Vaticano II, en la Gaudium et Spes –documento de gran apertura referido al mundo contemporáneo– utiliza de manera inesperada palabras inequívocas y durísimas contra el aborto directo. La misma colaboración formal constituye una culpa grave que, cuando se realiza, conduce automáticamente fuera de la comunidad cristiana”.

 Si es intrínsecamente malo, preguntamos nosotros, ¿por qué lo justifica Monseñor Fisichella?

Con una diferencia de muy pocos centímetros, el autor afirma y niega lo mismo. Tiene lugar el sí y el no dados simultáneamente: “siempre” ha sido condenado el aborto provocado, pero en este caso condenarlo es propio de “tratos apresurados”.

El final del artículo es realmente escandaloso: “Carmen, estamos de tu parte”. ¿Los obispos brasileños no lo están?:

“Compartimos contigo el sufrimiento que probaste, quisiéramos hacer de todo para restituirte la dignidad de la que fuiste privada y el amor del que tendrás aún más necesidad. Son otros los que merecen la excomunión y nuestro perdón, no quienes te permitieron vivir y te ayudaron a recuperar la esperanza y la confianza, no obstante la presencia del mal y la perversidad de muchos”.

Las noticias hablan que la niña, a pesar de su doble embarazo, no tenía problemas con el mismo. Es decir: ni siquiera en la falsa lógica de los que admitirían el aborto en caso de peligro para la madre, hubiese tenido sentido alguno. Pero aquí hay palabras que no pueden ser desatendidas: ¿Quiénes son los que “han permitido vivir” a Carmen sino los médicos que asesinaron impunemente a sus hijos? Si “son otros” los que merecen la excomunión, los médicos abortistas no la merecen.

Y si ellos la “ayudarán a recuperar la esperanza y la confianza, a pesar de la presencia del mal y la perversidad de muchos”, ¿qué queda sino pensar en la aprobación formal de Fisichella para con este acto injusto y homicida?

No cabe duda que es justo calificar al artículo del Arzobispo como frontalmente opuesto a la doctrina de la Iglesia en lo relativo a la cultura de la vida.


* * *

Ahora bien, alguien podría decir que estamos forzando las palabras del Arzobispo. No sería una observación para desatender, puesto que somos muchos los que tenemos y practicamos una debida consideración para las autoridades de la Iglesia, Cuerpo de Cristo. Quienes nos objeten realmente preocupados por este punto, encontrarán –lo esperamos y deseamos– sus dudas resueltas. Porque si hubiese alguna duda de lo que realmente dijo el Arzobispo, si acaso interpretásemos mal este artículo o hubiésemos exagerado o desfigurado su sentido original, las declaraciones de los grupos abortistas servirán seguramente para clarificar cualquier observación.

Frances Kissling, presidente de honor de Catholics for Choice, escribió el 23 de marzo del 2009, poco más de una semana luego del artículo de Fisichella, lo siguiente:

En un estupefaciente cambio de rumbo en la estrategia del Vaticano, que consiste en no desviarse de su posición según la cual el aborto no debería jamás ser permitido, incluso para salvar la vida de una mujer, el más alto funcionario bioético del Vaticano, el Arzobispo Rino Fisichella, señaló que los doctores que, en Brasil, realizaron un aborto en una nena de 9 años, embarazada de mellizos de 15 semanas, no merecen la excomunión”.

Y también:

“Si los médicos tuviesen conciencia del hecho que alguien, alto en la jerarquía, reconoce que esas situaciones son dilemas morales en las cuales la conciencia debe decidir lo que está bien o mal, ellos podrían decidir que ellos pueden ofrecer el servicio de aborto”.

Kissling entendió perfectamente: la conciencia debe decidir qué es lo bueno, qué lo malo. No es ya rectora la ley moral natural, objetiva, ni las enseñanzas infalibles de la Iglesia que la manifiestan. Con perfecta lógica deduce lo pérfidamente sugerido por Fisichella: los médicos “pueden ofrecer el servicio de aborto”. Concluye entonces:

Se puede apostar que un clamor va a elevarse proveniente de los ultraconservadores en la Iglesia, tal vez una clarificación por el mismo Arzobispo, pero el hecho es que él ha entreabierto una puerta a través de la cual pueden infiltrarse mujeres, médicos, decididores políticos. Estoy agradecida por los pequeños regalos

[Declaraciones de Frances Kisling, presidente de honor de Catholics for Choice, reproducidas por Mons. Michel Schooyans, Profesor Emérito de la Universidad de Lovaina. Memorándum, trabajo entregado a todos los miembros de la Curia Romana, con fecha 6 de junio de 2009, a propósito de las declaraciones realizadas por el Arzobispo Rino Fisichella el 17 de marzo en la publicación Obsservatore Romano (la negrita es nuestra). El Memorándum puede leerse en Internet: http://promoverlavida.blogspot.com/2009/06/memorandum-de-michel-schooyans-la-curia.html. Reproducimos solamente el punto 2 en el cual formula su acusación al Arzobispo: El argumento central de RF (Rino Fisichella) es que el doble aborto estaba justificado por la compasión para con la niña, y por compasión para con los médicos que ejercieron su libertad de elección. RF no recomienda la compasión para con los mellizos abortados. Constatemos simplemente que RF admite aquí el aborto directo”]

Si alguien pensara que criticando al Arzobispo estamos cometiendo un pecado contra la autoridad, una falta de humildad o una desobediencia, le recordaríamos cortésmente que este jerarca está defendiendo el asesinato de una persona:



Feto de 15 semanas

feto de 10 semanas






miércoles, 10 de agosto de 2011

LAS SECUELAS DE LA SENTENCIA CRIMINAL ABORTIVA DE BARILOCHE

El año pasado (2010) un juez penal de la ciudad de Bariloche autorizó un aborto en una joven que alegaba haber sido abusada por sus parientes (luego se comprobó que el niño abortado no era incestuoso). A pesar de que la defensora del menor no nacido Paula Bisogni tratara de impedirlo, el juez penal ordenó matar al niño desentendiéndose de sus derechos e incluso de la misma ley positiva aplicable a este caso.

Como señaláramos en su momento, esta sentencia y el éxito diabólico que tuvo al conseguir, en medio del silencio de los que debían hablar, asesinar al niño, se usaría para instalar el aborto en el resto del país.

Ahora se invocan para autorizar un aborto de un bebé de más de 11 semanas (aprox. 3 meses de vida en el vientre de su madre) los antecedentes de Río Negro y Chubut.

En el caso de Bariloche también una madre alegó que su hija era abusada por el padre y el tío desde hacía años. Sin embargo, la denuncia la hizo solamente para obtener el aborto del nieto. Después se comprobó que era falso el embarazo incestuoso.

En el caso de Posadas pasa lo mismo: una madre pide el aborto de su nieto invocando los abusos a su hija. ¿Qué curioso, no? ¿Dónde estaban estas madres cuando abusaban de sus hijas? ¿Solamente les importa que no nazca el nieto? Además, si en el caso de Bariloche era mentira el incesto y solamente se usó para conseguir imponer de facto el aborto, ¿será verdad el incesto de Posadas?

Transcribimos la noticia completa de http://www.notivida.org/ 

«Año XI, Nº 767, 9 de agosto de 2011
Posadas, Misiones

PEDIDO DE ABORTO EN POSADAS

La madre de una adolescente de 14 años violada y embarazada de 11 semanas solicitó un aborto. Ella y su hermana –que ahora tiene 10 años– habrían comenzado a ser abusadas sexualmente por su tío materno hace dos años. La Red Federal de Familias intenta ayudar a la madre y al hijo. El Gobierno nacional presiona para que practiquen el aborto antes de agotar la vía judicial. Negar el aborto sería “violencia contra la libertad reproductiva de la mujer".

Por Mónica del Río

La madre de una adolescente embarazada tras reiteradas violaciones, pidió -a través de la defensora oficial Elsa Fragueiro- que le practicaran un aborto. El viernes pasado la juez de Familia N° 2, Marta Alegre, denegó la autorización; pero Fragueiro apeló la decisión y el expediente fue remitido a la Cámara Civil y Comercial.

El ofrecimiento de la Red Federal de Familias (RFF)

En una carta abierta difundida hoy, la RFF, presente en Misiones, le pidió a la adolescente embarazada que le permita ayudarla. “Queremos lo mejor para vos y para ese bebé que llevas dentro”, dice la misiva que lleva la firma de Julieta Lardies, delegada provincial de la RFF y Nora García, Secretaria del Equipo provincial de trabajo.

La Red le ofrece a la joven y a su familia un equipo de profesionales –conformado, entre otros, por médicos y psicólogos- y familias dispuestas a adoptar al niño, si luego del nacimiento decidieran no tomar a su cargo la crianza y educación del mismo. “Queremos que sepan que no están solos, que comprendemos su dolor y angustia”, manifestaron.

La presión del Gobierno nacional

En todos los casos de aborto que llegan a la justicia, funcionarios del Gobierno de Cristina Kirchner salen a pedir que asesinen al niño por nacer. En esta oportunidad Pedro Mouratian -que tras el escándalo protagonizado por Claudio Morgado y María Rachid fue designado interventor en el INADI- mencionó los antecedentes de Río Negro y Chubut, y agregó: “debemos tener en cuenta que la judicialización de estos casos implica el riesgo de postergar el aborto hasta un estado más avanzado del embarazo que lo vuelva impracticable, poniendo en mayor riesgo la vida y la salud integral de las mujeres, que recurren, en muchos casos, al aborto clandestino”. Mientras que Perla Prigoshin, que encabeza la Comisión Nacional Coordinadora de Acciones para la Elaboración de Sanciones de la Violencia de Género (CONSAVIG), organismo creado en la órbita del Ministerio de Justicia de la Nación a partir de la Ley Nº 26.485 de Violencia contra la mujer, afirmó que la negativa a practicar el aborto a “una joven violada por un integrante de su familia configura violencia institucional que implica, además, violencia contra la libertad reproductiva”.



_________________________________________



NOTIVIDA, Año XI, Nº 767, 9 de agosto de 2011



Editores: Lic. Mónica del Río y Pbro. Dr. Juan C. Sanahuja »

lunes, 30 de mayo de 2011

III CONGRESO NACIONAL DE FILOSOFIA DEL DERECHO, POLITICA Y BIOETICA

Resistencia, (Chaco) 01 a 03 de septiembre de 2011.-
 Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) Resistencia

Estimado colega:

Por la presente envío la Invitación al III CONGRESO NACIONAL DE FILOSOFIA DEL DERECHO, POLITICA Y BIOETICA, a desarrollarse en Resistencia los días 1,2 y 3 de Septiembre 2011 en la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) Resistencia. El mismo es continuación de los que se han venido desarrollando en la Universidad Católica de Cuyo (Sede San Luís y San Juan) y la Universidad Católica de Paraná. Proximamamente se le harán llegar los costos y detalles de inscripción, Reglamento y fecha de presentación de ponencias.

Esperando contar con su presencia, le envío mis mas cordiales saludos.

Ilda B.Dellamea de Gentile.
Miembro de la Comisión Ejecutiva.

TEMARIO :






FILOSOFÍA DEL DERECHO

Persona humana, Estado y Derecho. La justicia y la legitimidad de las normas legales. La ley injusta y la cuestión de la obediencia del ciudadano y del juez. La objeción de conciencia.
El concepto de derecho. Iuspositivismo y iusnaturalismo.
Fundamentos de los derechos humanos. Los "derechos sociales".
Libertad e igualdad ante la ley.

PENSAMIENTO POLÍTICO

El fin del hombre y el bien común político.
El derecho de resistencia; sus graduaciones. Libertad de expresión y protesta política.
Los fines del Estado y la inclusión social.
Estado y Nación ante el Nuevo Orden Internacional.
Libertad religiosa. Estado y símbolos religiosos en espacios públicos.


FILOSOFÍA DEL DERECHO PENAL

Libre albedrío y delito. El Derecho Penal y los fines de la pena. Garantismo, Minimalismo y abolicionismo.
Delitos de menores y responsabilidad penal.

BIOÉTICA

Comienzo de la existencia de las personas físicas. Cuestiones éticas y jurídicas en relación al congelamiento y/o eliminación de embriones.
Clonación. Uso de células madre.
El contenido y el alcance de la patria potestad en relación con las cuestiones bioéticas.
Eutanasia y limitación de los esfuerzos terapéuticos. Suicidio asistido. Encarnizamiento terapéutico.
















martes, 17 de mayo de 2011

OTRO DÍA NEGRO PARA LA JUSTICIA DE BARILOCHE: UN FALLO PRO-MUERTE



"...En un fallo del 11 de mayo, distribuido a todos los medios, el STJ revocó el Auto Interlocutorio dictado el 14 de abril de 2010 por la Cámara Primera en lo Criminal de San Carlos de Bariloche que declaraba nulas las actuaciones del Juzgado de Instrucción Penal 2 por supuesta “violación de garantías constitucionales”.

Con el voto rector de Víctor Hugo Sodero Nievas, el voto positivo de Alberto Balladini y la abstención de Luis Lutz, ..." el STJ aprobó lo hecho por el juez Lozada que ordenó matar.

Esto significa la cooperación formal con todos los próximos crímenes contra las personas por nacer que se cometan de ahora en más en esta provincia.


viernes, 3 de diciembre de 2010

NO SE PUEDE ACONSEJAR EL MAL MENOR

3." ¿Es lícito aconsejar un mal menor al que está decidido a cometer un mal mayor?

Las opiniones son muchas entre los moralistas. Algunos lo niegan rotundamente en todos los casos. Otros lo afirman en todos los casos sin excepción. Otros lo afirman con la sola excepción de que ese mal menor no recaiga sobre otra tercera persona en la que no había pensado para nada el que estaba dispuesto a cometer el mal mayor. Otros lo afirman con tal que; el mal menor sea de la misma especie y esté contenido en el mayor (v.gr., aconsejarle que robe 1000 pesetas en vez de 10.000). Otros, finalmente, lo afirman con tal que el pecador esté dispuesto a cometer el mayor o el menor y sólo vacile sobre cuál decidirse; pero no si para nada habla pensado en el menor, porque entonces se le haría cometer otro segundo pecado (este menor), además del mayor ya cometido en su corazón.

Como se ve, entre tanta diversidad de opiniones es difícil dar una respuesta del todo clara y categórica. Sin embargo, nos parece que la sentencia que niega rotundamente la licitud de aconsejar el mal menor en cualquiera de los casos posibles es, con mucho, la más probable y razonable de todas.

El mal menor es un mal, y no es lícito jamás inducir a nadie al mal, aunque se trate de un pecado venialísimo. No vale decir que al aconsejar el mal menor no se intenta la producción de ese mal menor, sino la disminución del mal mayor, lo cual no deja de ser un bien. Es falso este modo de razonar. Porque lo que procede para alejarle del mal mayor es aconsejarle que desista de él, o proponerle un bien en el que no había reparado, o distraerle para evitar que se entregue al mal, o a lo sumo proporcionarle ocasión de un mal menor sin aconsejárselo; pero jamás aconsejándole un mal aunque sea menor. Si no es lícito jamás inducir a nadie a cometer un pecado leve, ¿por qué lo ha de ser en esta ocasión? De dos males desiguales o iguales no se puede aconsejar ninguno: hay que rechazar los dos. Tanto más cuanto de ordinario se incurrirá en el inconveniente notado por los partidarios de la última opinión indicada, a saber: que se le hará cometer un segundo pecado (el menor), además del mayor ya cometido en su corazón

La ilegitimidad de ese consejo aparece clara con un ejemplo práctico ¿Quién no se admiraría y escandalizaría al oír a un párroco dirigiendose a sus feligreses con estas o parecidas palabras: «Hijos míos, por Dios os pido que no cometáis jamás ningún pecado. Pero, si el demonio os tienta tan fuertemente que no podéis resistirle, haced siempre lo que sea menos malo" Y así, entre un adulterio y una simple fornicación, inclinaos a esta última; entre un aborto o el onanismo conyugal, practicad este último; entre un robo grave y otro leve, contentaos con el leve», etc., etc.? Esto sería manifiestamente escandaloso. Ahora bien: los pecados citados en segundo lugar son ciertamente menos graves que los citados en primero.

En la práctica, cada uno es libre de escoger la opinión que le parece más probable dentro de las propugnadas por los moralistas católicos. Pero la que acabamos de indicar parece objetivamente la más probable y la más en armonía con el dictamen de la prudencia cristiana."

de A. Royo Marín O.P.; Teología moral para seglares; BAC; Madrid 1961; nº 550, 3; p. 412

martes, 26 de octubre de 2010

“Si el pastor no es obediente, el rebaño es conducido fácilmente a la confusión y al error”

de Info Católica

"El prefecto de la Signatura Apostólica comenzó su conferencia a los líderes pro-vida de 45 países, reunidos en Roma en el Congreso-Oración Mundial de la organización Human Life International, afirmando que la sociedad se encuentra en “un período de duro y crucial combate” por la promoción de una cultura de la vida, agravado por la tentación de relativizar la autoridad del Magisterio, contrastándolo “con su individualismo y búsqueda de sí mismo”.

Mons. Burke reclamó en primer lugar a los obispos que prediquen la ley moral natural, recordándoles que el Papa Benedicto XVI exhortó a los obispos “a ser conscientes de los retos de la hora presente y tener el coraje para hacerles frente”. Al destacar que el obispo, como principal maestro de la fe y la moral en su diócesis, tiene la especial “carga pesada y constante” de dar sana doctrina, el prelado hizo hincapié en que la obediencia al Magisterio es una virtud, que se obtiene “a través de la práctica” de tal obediencia.

El Prefecto, que también es miembro de la Congregación para los Obispos, resaltó que “tanto los obispos como los fieles” deben obedecer al Magisterio, que definió como la doctrina de Cristo tal como es transmitida por el sucesor de Pedro y los obispos en comunión con él. “Cuando los pastores del rebaño son obedientes al Magisterio”, entonces “los miembros del rebaño crecen en la fidelidad y el seguimiento de Cristo por el camino de la salvación”, dijo. “Si el pastor no es obediente, el rebaño es conducido fácilmente a la confusión y al error”. Citando al profeta Zacarías, dijo que el pastor puede ser “especialmente tentado” por Satanás, que sabe que “si puede paralizarle, tendrá más fácil su tarea de dispersar al rebaño”.

Las dificultades para obedecer

“La fe es ante todo una adhesión personal del hombre a Dios”, subrayó Mons. Burke, y recordó las palabras de un sabio profesor de derecho canónico que a menudo decía a la clase que “cuando hay problemas con la castidad, hay problemas con la obediencia”. La rebelión contra la verdad moral, señaló, “es una rebelión contra Dios y todo lo que nos enseña”.

Reconoció que la obediencia al Magisterio es “difícil de enseñar”, agregando que “Satanás no duerme” y en la cultura de hoy, tienta a la humanidad a actuar “como si Dios no existiera”. Satanás defiende “un individualismo radical y el propio interés, que nos aleja del amor de Dios y el amor de unos a otros”, dijo.

El prelado destacó también que la cultura de hoy “nos invita a creer lo que nos agrada y rechazar lo que nos resulta difícil”, lo que conduce a un “catolicismo de cafetería”, que “escoge y elige qué partes de la fe llevar a la práctica”.

El rechazo de la Humanae Vitae y sus consecuencias

Mons. Burke, que es también miembro de la Congregación para los Obispos, afirmó que

el ejemplo más trágico de la desobediencia de la fe, también por parte de algunos obispos, fue la respuesta a la Carta Encíclica Humanae Vitae de Pablo VI, publicada el 25 de julio de 1968: Tras su publicación, la encíclica fue rechazada por muchos dentro de la Iglesia Católica por muchos, incluyendo sacerdotes y obispos, que habían creído que la Iglesia cambiaría su postura sobre la anticoncepción. Las consecuencias de esa disidencia, dijo, han llevado a muchos católicos a una vida habitual de pecado en lo que se refiere a la procreación y la educación de la vida humana”.

Anteriormente, había puesto de relieve un presupuesto de la actual batalla para preservar una cultura de la vida, que es “una visión errónea de la sexualidad humana, que trata de eliminar por medios mecánicos o químicos la naturaleza esencialmente procreativa del acto conyugal”. Y agregó:

“La llamada mentalidad anticonceptiva es anti-vida y la manipulación del acto conyugal, como el Papa Pablo VI proféticamente preveyó, ha dado lugar a muchas formas de violencia en el matrimonio y la vida familiar”. “Una vez que la unión sexual deja de entenderse según su propia naturaleza, la procreación, se abusa de la sexualidad humana en formas que son profundamente perjudiciales y en formas destructivas para los individuos y para la misma sociedad”.

La respuesta, dijo, es el avance de la cultura de la vida, a través de la “proclamación de la verdad de la unión conyugal en su plenitud y la corrección del pensamiento anticonceptivo que teme a la vida, que teme la procreación”.

Desobediencia pública a la doctrina y moral católicas

El arzobispo Raymond Burke se refirió luego a la tendencia actual a compartimentar la fe, y la “hipocresía” de algunos católicos cuando intervienen en la política, medicina, negocios u otras actividades humanas, diciendo que personalmente apoyan la verdad respecto a la inviolabilidad de la vida humana inocente e indefensa, pero cooperando luego con los ataques contra los no nacidos, los enfermos, o las personas con necesidades especiales.

Lamentó que muchos hayan llegado a confundirse acerca de “las verdades más elementales”, como la dignidad inviolable de la vida humana inocente desde la concepción hasta la muerte natural, y el matrimonio entre un hombre y una mujer “como la primera e insustituible” fuente de la vida y de la sociedad. También se refirió a quienes se llaman a sí mismos católicos, pero apoyan el reconocimiento por el Estado del matrimonio del mismo sexo. “No es posible ser un católico practicante y actuar uno mismo en público de esta manera”, dijo entre aplausos.

El escándalo público

Las palabras más fuertes de Mons. Burke se refirieron a la ausencia de reparación pública por el daño causado por la desobediencia al Magisterio. Tales acciones u omisiones, en relación con leyes que destruyen la vida humana inocente, dejan a los ciudadanos en general “confundidos”, conduciéndolos al error “sobre los principios básicos de la ley moral”. Señaló que hoy hay gran temor a hablar de escándalo, como si fuera un fenómeno propio de personas de “mentes estrecha o ignorante y por lo tanto una herramienta usada por algunas personas para condenar a los demás precipitada y equivocadamente”.

El Prefecto de la Signatura Apostólica expresó una preocupación, con la que sintonizaba plenamente con los activistas católicos pro-vida que asistían a su conferencia: “Una de las ironías de la situación presente es que quien se escandaliza por la actuación pública gravemente pecaminosa de otro católico es acusado de falta de caridad y de crear división dentro de la unidad de la Iglesia”, dijo. “Ahí se ve la mano del Padre de la Mentira, que trabaja para descartar que pueda darse el escándalo o para ridiculizar e incluso censurar a quienes lo sufren”, añadió.

La advertencia del Señor a quienes inducen a otros a pecar fue muy contundente, recordó a los oyentes. Por esta razón, dijo, la “disciplina perenne de la Iglesia prohíbe dar la Sagrada Comunión o las exequias religiosas a qienes persisten, después de haber sido amonestados, en estado de grave violación de la ley moral”.

“Se dice que esta disciplina que la Iglesia ha observado a lo largo de los siglos pretende dar un juicio sobre el destino eterno de un alma, juicio que sólo pertenece a Dios, y que por tanto puede ser obviado”, explicó. “Por el contrario, es esa acción pública del alma la que viola la ley moral, y daña profundamente a todos los que han sido confundidos y llevados a error por estas acciones”. “La Iglesia encomienda a todas las almas a la misericordia de Dios, que es mucho mayor que cuanto podemos imaginar, pero esto no le exime de proclamar la verdad de la ley moral, también mediante la aplicación de su doctrina permanente, por el bien de la salvación de todos”, aseguró.

La reparación pública

Mons. Burke añadió que “cuando una persona ha apoyado o cooperado culpablemente en actos gravemente pecaminosos, llevando a muchos al error y la confusión sobre cuestiones fundamentales en materia de respeto a la vida y la integridad del matrimonio y la familia, su arrepentimiento de estas acciones también debe ser público”.

Hizo hincapié en que la responsabilidad es “especialmente grave” para los líderes políticos. “La reparación del escándalo comienza con un reconocimiento público de su propio error y una declaración pública de adhesión a la ley moral”, explicó. “El alma que reconoce la gravedad de lo que ha hecho entiende de inmediato la necesidad de reparar públicamente”.

La verdad en la caridad y la unidad de la Iglesia

“En el pensamiento de una sociedad gobernada por la tiranía del relativismo y donde la corrección política y el respeto humano es el criterio último de lo que hay que hacer, la idea de que pueda llevarse a alguien a equivocarse moralmente no tiene mucho sentido”, dijo. Lo que considera perjudicial, continuó, es que “alguien no respete lo políticamente correcto y por lo tanto sea un perturbador de la llamada paz social”. El Prefecto de la Signatura Apostólica continuó reflexionando:

Pero mentir o no decir la verdad no es nunca señal de caridad. Una unidad que no esté basada en la verdad de la ley moral no es la unidad de la Iglesia. La unidad en la Iglesia se fundamenta en decir la verdad en la caridad. La persona que es escandalizada por acciones públicas de católicos que son gravemente contrarias a la ley moral, necesitan que la Iglesia repare lo que es claramente una grave herida en Su vida. Si esa persona no se escandalizara por el apoyo público a los ataques contra la vida humana y la familia, sería porque su conciencia estaría ofuscada o deformada en relación con las realidades más sagradas”.

“La batalla es feroz y las fuerzas contrarias son muchas y muy inteligentes –concluyó– pero la victoria ya ha sido ganada, y el vencedor nunca deja de acompañarnos en nuestra lucha”.



martes, 19 de octubre de 2010

VIDEOS Y COMENTARIOS SOBRE ENM PARANÁ

VIDEO DE DIPUTADA  HOTTON:

VIDEO SOBRE LO SUCEDIDO


COMENTARIOS:

1. “…el comentanrio ha sido, más de una vez, que hemos visto el mal a los ojos. El Padre X hizo dos exorcismos el dia de la marcha en Catedral. Ha sido una terrible experiencia…”

2. "...Esto me lo envió un querido ex-alumno, muy buen sacerdote de Paraná.

Hay que tener memoria, nos dicen hoy. Israel (Dt.: "Acuérdate") y la Iglesia (el Memorial Eucarístico) lo saben desde hace milenios.

No hago comentarios por tristeza (y repulsión).

Pero si pueden miren los dos últimos. Allí aparece el fruto putrefacto del individualismo y del subjetivismo contemporáneos. Ya no hay ni Dios, ni naturaleza ni derechos humanos ¿Cómo querían estos "sujetos (no sé cómo definirlos) que las Iglesias no se defendieran si cantaban que iban a quemarlas? ¿Cómo se atreven a decir que los católicos (no citan en ningún momento a evangélicos y judíos que estaban a favor de la vida, doy fe) somos intolerantes, frente a su provocación y violencia? Mucho peor: ¿cómo se atreven a defender el asesinato de un niño? Después de esta dictatorial postura sólo queda legalizar los genocidios, ya que si se puede matar a un niño se puede también matar a un adulto.

Una alumna mía, mujer de más de cuarenta, fue golpeada, tirada al piso, pateada y les arrancaron los cabellos llamándola "rubia de ojos celestes, concheta de San Isidro". Y la pobre mujer vive en un pueblito a 20 km. de Paraná, es trabajadora, madre y meritoria estudiante de derecho (eso sí, rubia y con ojos celestes). Terminó hospitalizada y con un cuadro depresivo.

Al final, hice un comentario. Y les pido me perdonen.

Pero ¿qué les pasa a algunas mujeres? Ya lo dijo el Arzobispo de Paraná: "corruptio optimi, pessima". La corrupción de lo mejor (la mujer) es la peor. Los varones peleándose a trompadas en la cancha -espectáculo que vi otrora cuando iba de vez en cuando a la cancha- me parecen más recatados. O se trompean y luego se amigan (algunos, por lo menos).

Y acabo de hacer otro comentario.

Pero mi intención era no hacerlos.

Pero agregaré otro: esas "hienas" desatadas ¿eran mujeres? No es fácil de probar. Véanlas ustedes mismos.

Y mejor que me calle porque, si no, escribo 300 páginas...."



CONVOCATORIA DESDE PARANÁ PARA REPUDIAR VIOLENCIA EN ENM

COMO CIUDADANOS DE PARANÁ NOS SENTIMOS PROFUNDAMENTE DOLIDOS E INDIGNADOS POR LO OCURRIDO EN NUESTRA CAPITAL EN EL MARCO DEL XXV ENCUENTRO NACIONAL DE MUJERES.

REPUDIAMOS TODO ACTO DE ODIO Y VIOLENCIA, TODA ACTITUD DE EXCLUSIÓN Y LAS AGRESIONES SUFRIDAS EN LOS TALLERES DE TRABAJO Y DEBATE, POR AQUELLAS PERSONAS QUE PENSABAN DISTINTO O SIMPLEMENTE NO APOYABAN EL ABORTO, POSIBILIDAD QUE SE SIMULABA PROPONER PERO QUE SE TERMINABA IMPONIENDO EN LOS TALLERES DE MODO TAL QUE QUIENES QUERIAN EXPRESAR UNA OPINION DIFERENTE Y COMPROMETIDA A FAVOR DE LA VIDA, ERAN SILENCIADAS O AGREDIDAS (EN ALGUNOS CASOS MEDIANTE EMPUJONES, PISOTONES, TROMPADAS, PATADAS A TAL PUNTO QUE UNA MUJER QUEDO INTERNADA POR LOS GOLPES RECIBIDOS).

TANTA VIOLENCIA SÓLO SE EXPLICA POR UN PROFUNDO DESPRECIO A LA PERSONA, LA VIDA HUMANDA Y LA FAMILIA.

TANTO DESENFRENO Y ATROPELLO A LOS BIENES DE LA CIUDAD Y LA DIGNIDAD DE SUS HABITATES, RESULTAN INACEPTABLES EN TANTO NO SE CONCILIEN CON UN NIVEL DE CONVIVENCIA MADURA Y TOLERANCIA CIVIL.

ES POR ESTO QUE LE COMUNICAMOS A LOS MEDIOS PARA QUE DIFUNDAN EL DIA MARTES 19 A LAS 20 HS EN LA PLAZA 1º DE MAYO UNA MARCHA HASTA CASA DE GOBIERNO JUNTO A VIDAER, EN REPUDIO A TODA ESTA SITUACION.

LOS ESPERAMOS A TODOS LOS CIUDADANOS.

MUCHAS GRACIAS POR LA DIFUSIÓN

COMENTARIO ENVIADO SOBRE LO SUCEDIDO EN PARANÁ

Fragmento del comentario: por Luis María Serroels (especial para ANALISIS DIGITAL)


"...Si lo que se buscaba era sólo convalidar ideologías acotadas a sectores determinados y lograr avanzar por encima del derecho de opinión y la libertad de conciencia de otros actores sociales y culturales, entonces el pluralismo y la tolerancia habían perdido el micro hacia Paraná.

Imaginar que personas que militan en movimientos confesionales rechazarían la totalidad de los temas de la agenda, era ciertamente incorrecto. Estar de acuerdo con el programa elaborado para cada taller, significaba aceptar el convite a la discusión, pero de manera alguna suponía renunciar a aportes propios de opiniones y sugerencias diferentes. ¿O acaso no era ese el propósito global del encuentro? ¿No se había venido a buscar coincidencias en ese ámbito?

La agresión direccionada a todo aquello que supusiera identificación religiosa, en especial relacionada con el catolicismo, marcó prontamente que todos los ítems incluídos en el programa, enmascaraban un punto hiper sensible y propiciador de amplios debates: el mal llamado aborto legal, porque sigue siendo un homicidio y carece de existencia y reconocimiento jurídico, científico y moral. Se puede ser dueño del cuerpo propio pero no del cuerpo del bebé que se gesta dentro del vientre. Si el lema dominante se circunscribió a “Sí al Aborto”, “Soy dueña de mi cuerpo” o “Por la soberanía corporal”, entonces queda al descubierto cuál era el principal objetivo.

Leímos que una consigna llegó a ordenar “que no quede ninguna católica en las comisiones” (una acabada muestra de intolerancia) y otra que rezaba: “expulsar del congreso a mujeres que se oponen al aborto” (clara demostración de autoritarismo que reniega del pensamiento distinto). La escuela Domingo F. Sarmiento fue todo un caso testigo donde personas que sostenían sus legítimos criterios, fueron trompeadas y hasta mojadas con orina. Se perdió la oportunidad de valorizar todas las ponencias y se exhibió que la lucha por los derechos humanos que fogoneaba este encuentro (y que compartimos), fue sólo una fórmula marquetinera, porque se soslayó el derecho humano principal, que es el derecho a la vida del cual gozan los bebés en formación, que son personas desde el momento mismo de la concepción. Y a esto no lo dicen únicamente quienes profesan una religión, sino que está avalado por la ciencia y la legislación más avanzada. La Constitución Argentina acoge pactos internacionales que garantizan ese derecho a nacer. No creemos que la totalidad de las visitantes acuerden con negar este derecho ni utilicen una seudo autodeterminación corporal para matar a seres inocentes e indefensos.

Enfilar todas las flechas contra militantes católicos, no fue una muestra de fuerza sino de debilidad. La solidez argumentativa y el apego por las leyes, no necesitan de la fuerza. Relacionar el sentimiento anti aborto sólo con creyentes, es un grave error: existen ateos, agnósticos y deidistas que también se han manifestado en favor de la vida. Proclamar la convivencia en el juego del goce de los derechos humanos y utilizar la violencia como herramienta, es el gran contrasentido que evidenció este congreso. Y además, una palmaria demostración de falta de fe democrática. Los derechos de los propietarios de inmuebles particulares dañados y del propio Estado que tiene en su inventario un valioso patrimonio arquitectónico –que pertenece a toda la ciudadanía-, no parecieron formar parte de la nutrida agenda.

No es misterio alguno que las órdenes superiores dadas en la policía, hacían hincapié en no reprimir y mantenerse fuera de cualquier incidente que perturbe a las visitantes. El personal apostado era femenino porque se consideró que la presencia de los hombres podría resultar urticante. ¿Será por eso que el operativo de seguridad al final sólo sirvió para garantizarle a las agresoras la impunidad y no para preservar la integridad de los bienes agredidos? ¿No imaginó el gobierno en sus análisis previos, que debía protegerse a los vecinos paranaenses que aún siguen atónitos e inermes? ¿Falló la inteligencia?

¿Era necesario que algunas mujeres exhibiesen el torso desnudo como instrumento para avalar una idea y que se convirtiesen paseos públicos en volcaderos, como soporte de un tinglado argumental? Lo único que se obtuvo fue pasar sus proclamas iniciales a segundo plano. Un jefe policial se ufanó del éxito del operativo de seguridad y no ocultó su satisfacción por ello. Por supuesto que el ánimo de quienes fueron agredidos a mansalva por la pintura no coincidió con estas expresiones. Y de paso, que se sepa que las policías que invirtieron extenuantes horas en sus apostaderos, debieron recibir piedras, pintura y huevazos con resignación, porque las órdenes eran muy precisas.

Quienes dijeron escandalizarse por el pedido de vallado en los templos, deberían avergonzarse por las causas que motivaron esta medida. Los acontecimientos ocurridos no sólo dieron la razón a las autoridades del clero, sino que resultaron poco eficaces las medidas para detener los desbordes.

Como una saludable respuesta cargada de compromiso, en la última sesión de la cámara baja los senadores Héctor Strassera (PJ-Concordia) y Eduardo Melchiori (PJ-Islas), trazaron un cuadro descarnado de la problemática del aborto al que rechazaron duramente, contando con la adhesión de sus pares, particularmente Juan Aurelio Suárez (PJ-Nogoyá) y Rubén Ruíz (UCR-Federal), quienes hicieron sus exposiciones. No puede originar sorpresa esta postura, porque la Constitución entrerriana consagra el derecho a la vida desde la concepción.

Si todo lo acaecido sirviera para no repetirlo, sería muy bueno. Si se dejaran de lado las provocaciones, urdidas como herramienta ya superada por los tiempos de la tolerancia, otro sería el clima que rodearía la confrontación de ideas. Si treinta mil mujeres estuvieron en Paraná, fue gracias a que sus madres decidieron no abortar. Mil, diez mil, cien mil ni un millón de personas, podrán jamás torcer el imperio de las leyes que protegen la vida. Al menos así lo demanda la civilización del amor. Como suele suceder, el silencio del gobierno resultó estruendoso."